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DECLARACIÓN PÚBLICA |
Los niños y niñas, como siempre, las víctimas silenciosas |
Según una estimación de la ONG Save The Children, más de cien niños y niñas han muerto tras los ataques de las fuerzas militares israelíes a la Franja de Gaza, una ofensiva que se inició con bombardeos el 27 de diciembre del año pasado y que prosiguió con una invasión terrestre el 4 de enero. Otras cifras señalan que cerca de la mitad de los casi 700 muertos palestinos son mujeres, niños y adolescentes (datos de la ONU y organizaciones humanitarias que trabajan en zona). Por otra parte, fuentes médicas estiman que hasta el miércoles 7 de enero ya murieron unos 220 menores de 16 años. Estad cifras nos demuestra que como siempre las víctimas inocentes y particularmente los niños y niñas muestran el rostro más tenebroso de la guerra. Hasta el día en que se anunció la apertura por algunas horas de un corredor para abastecer de alimentos y medicinas a la población civil en Gaza, las consideraciones humanitarias no habían sido escuchadas por las autoridades israelíes en su obstinación por destruir todo vestigio de la organización Hamás y particularmente su brazo armado. Más allá de las consideraciones de orden político de diverso orden, como ONG Paicabí, una institución que desde hace más de una década mantiene un trabajo de en defensa de los derechos de la infancia en Chile, queremos señalar que nos parece aberrante que este tipo de conflictos conduzcan irremediablemente a la muerte de cientos de niños y niñas. Estas consecuencias resultan absolutamente previsibles si se opta por la violencia como medio de resolver los conflictos, sin medir el daño que se causa a la población civil. En las dos escuelas de Naciones Unidas que recibieron fuego israelí estaban decenas de personas que habían acudido al campo de refugiados de Jabaliya por considerarlo un lugar seguro, y fue allí donde más de 40 personas encontraron la muerte. Los ciudadanos que habitan en Gaza han sufrido directamente los ataques y las consecuencias en sus vidas seguramente serán irreparables, particularmente en los niños y niñas. Sobre este punto, el director de operaciones Internacionales de Save the Children, Ken Caldwell, señaló que "los niños pequeños están sufriendo lo peor de esta crisis. Están en una situación de tremendo estrés, a menudo incapaces de dormir, con algunos de ellos en un estado de shock tal que no tienen ni fuerzas para llorar". Recientemente se anunció que Israel habría aceptado una propuesta de alto al fuego impulsada por Francia y Egipto, lo que de todas formas no podrá hacer olvidar lo que ya se ha vivido en la zona del conflicto. Como suele ocurrir, las decisiones de los adultos, muchas veces motivadas por cuestionables intereses, han afectado a cientos de niños y niñas que nunca olvidarán lo sucedido en los últimos días, unas interminables jornadas negras que quedarán como una huella imborrable de sufrimiento y dolor.
Iván Zamora Zapata |