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Como en años anteriores, el próximo 12 de junio se conmemora el Día Mundial contra el Trabajo Infantil y diversas organizaciones preparan acciones para llamar la atención sobre este creciente problema.
Este año, el Día mundial marcará el décimo aniversario de la adopción del simbólico Convenio núm. 182 de la OIT que responde a la necesidad de erradicar las peores formas de trabajo infantil. A la vez que celebrará los progresos logrados en los últimos diez años, el Día mundial pondrá de relieve los retos que aún subsisten, haciendo hincapié en la explotación de las niñas en el trabajo infantil.
Se estima que hay en el mundo unos 100 millones de niñas víctimas del trabajo infantil. Muchas de ellas realizan trabajos similares a los que desempeñan los niños, pero también suelen sobrellevar dificultades adicionales y enfrentarse a diferentes peligros. Además, las niñas están también expuestas a algunas de las peores formas de trabajo infantil, habitualmente en situaciones de trabajo encubierto.
La Marcha Global
Las instituciones que foman parte de la Marcha Global contra el Trabajo Infantil en sudamérica y adhieren a esta inicitiva son:
250 millones
Este movimiento a nivel mundial se gesta en 1998, fruto de la preocupación de Organizaciones No Gubernamentales, sindicatos y niños y niñas que toman la decisión de dar a conocer la situación que viven cerca de 250 millones de niños y niñas que trabajan en el mundo.
La Marcha Global es hoy el mayor movimiento mundial de promoción y defensa de los derechos del niño y la niña, especialmente su derechos a estar libre de explotación económica y acceder a una educación universal, gratuita y de calidad.
Chile
Las cifras de la OIT indican que alrededor el mundo uno de cada seis niños entre los 6 y 17 años trabaja. En Chile, la Primera Encuesta Nacional de Actividades de Niños y Adolescentes, que realizó el Ministerio del Trabajo y Previsión Social y la OIT, con la colaboración del SENAME y el INE - entregada el año 2004 -, indicó que existirían alrededor de 107.676 niños y adolescentes chilenos que trabajan en condiciones calificadas como inaceptables.
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