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1. El día mundial contra el trabajo infantil es un momento de movilización y acción para poner en el centro del debate a nivel global los compromisos pendientes de todas las naciones en cuanto a garantizar a los niños y niñas la plena vigencia de sus derechos, particularmente en lo que se refiere a una de las formas más graves de violencia contra la infancia: la explotación económica.
2. En nuestra región, trabajan casi 20 millones de niños y niñas entre 5 y 17 años, casi el 70% de ellos y ellas lo hace sin haber cumplido la edad mínima de ingreso al empleo, realizando actividades altamente peligrosas o no asiste a la escuela.
3. Para la Marcha Global, existe una estrecha relación entre Trabajo, Educación y Pobreza, que debe ser tenida en cuenta tanto para entender el problema, como para intervenir en él mediante acciones y políticas públicas integrales.
4. Todos los estudios indican que una de las principales causas de abandono escolar es el trabajo infantil. Los niños y niñas que trabajan a tiempo completo no asisten al sistema escolar y quienes desarrollan actividades laborales en jornadas parciales son los(as) más propensos al fracaso y a la deserción escolar, esta situación profundiza la relación circular entre trabajo infantil y pobreza, haciendo que estos fenómenos se transformen en causa y efecto uno del otro.
5. La Convención sobre los Derechos del Niño, ratificada y vigente en todos los países sudamericanos, consagra como derecho central en su artículo 6 el “derecho intrínseco a la vida”. De acuerdo a ello, los Estados se comprometen a garantizar en la máxima medida posible la supervivencia y desarrollo del niño. Por su parte, la Corte Interamericana de Derechos Humanos ha entendido que el respeto pleno al derecho a la vida implica que los Estados hagan todo lo necesario para que la vida de los niños y niñas se desarrolle en condiciones de dignidad humana básica.
6. Para la Coordinación Sudamericana de la Marcha Global Contra el Trabajo Infantil la reducción de todas las formas de violencia contra la infancia (entre las que ubicamos tanto a la pobreza como el trabajo infantil) es equivalente a la implementación plena de los derechos de los niños y niñas. Si queremos reducir la pobreza y erradicar el trabajo infantil, nuestras sociedades deben apuntar a garantizar una educación gratuita y de calidad para todos, respetuosa de los derechos humanos, que contribuya al desarrollo de la personalidad, aptitudes y capacidades, hasta el máximo de sus posibilidades, de acuerdo a los establecido en el artículo 29 de la Convención Sobre Derechos del Niño.
7. En este 12 de Junio, la Marcha Global Contra el Trabajo Infantil hace un llamado a los Gobiernos, a los Empresarios, a la Sociedad Civil y a cada uno de los habitantes de nuestra región, a trabajar decididamente para poner fin a la violencia contra la infancia, mejorar sustantivamente la cobertura y calidad de la educación y a erradicar progresivamente el trabajo infantil, eliminando de forma inmediata sus peores formas.
8. Llamamos a incorporar en los Programas Nacionales de Celebración del Bicentenario, los Planes de erradicación del trabajo infantil y de mejoramiento de la calidad y cobertura de la educación, de manera de construir una nueva etapa en nuestra historia, una etapa libre, democrática y de total respeto a la dignidad humana.
Coordinación Sudamericana de la Marcha Global Contra el Trabajo Infantil
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